Aston Martin On Ice

El pasado 27 de febrero llevamos a cabo una experiencia diseñada para un grupo de clientes que no quisieron perder la ocasión de conducir un Aston Martin en el Circuito del Pas de la Casa.

Nuestra experiencia comenzó el pasado jueves día 26 de febrero, al atardecer momento en el que recibimos a los invitados a este evento en el Hotel Serras Andorra, para posteriormente desplazarnos hasta la estación de esquí de Grau Roig donde nos esperaba una retrac que nos llevó hasta el Restaurante Llac de Pessons situado a una altitud de 2.350 metros. Allí, degustamos una exquisita cena en la que además comentamos la actividad prevista para el día siguiente.

El viernes, tras el desayuno, la carava de Aston Martin se movió hasta el Circuito del Pas de la Casa, donde para asombro de nuestros clientes encontramos un precioso Aston Martin Vanquish Volante y un DBX S, dos deportivos provistos de neumáticos de contacto para garantizar así su conducción en el trazado helado andorrano.

El equipo de instructores del Circuito nos brindó una magistral master class para mostrarnos y explicarnos con todo lujo de detalle, las actividades previstas para la mañana, así como tips para la conducción sobre hielo, que dista mucho a la del asfalto.

Tras el briefing, nos dirigimos a la pista, que se encontraba dividida en varias zonas, para en cada una de ellas llevar a cabo ejercicios diferentes. Desde un slalom con conos, que se hizo a bordo del DBX S y el Vantage, así como trazada en curva con los Polaris. Aquí aprendieron a trazar con un vehículo de tracción trasera como el Vantage o tracción integral como el DBX S, comprobando así las diferencias a la hora de abordar las curvas heladas del trazado.

Terminados estos ejercicios y tras un coffe break para calentar el ambiente, todo el circuito quedó abierto para poder disfrutar y dar vueltas para corregir y poner en práctica todo lo que los instructores nos iban comentando mientras copilotaban con los clientes.

Esta actividad, permitió a todo el mundo llevar a cabo una jornada de conducción muy diferente, en la que la prioridad no solo era pasarlo bien, sino aprender a gobernar el coche en suelo resbaladizo en un circuito, lo que traducido a la carretera amplifica más si cabe la seguridad en deportivos de la talla de un Aston Martin.